Tras las huellas de los romanos y caballeros

Existe un lugar donde el tiempo parece haberse detenido entre muros de piedra y leyendas de batallas olvidadas. La Torre de Urbina de Basabe, situada en el corazón del Valle de Kuartango, es mucho más que una edificación defensiva; es un libro abierto sobre la historia de Álava. En este post te invitamos a descubrir un rincón donde los restos de una antigua villa romana conviven con la arquitectura medieval, ofreciéndote una escapada cultural perfecta para un día de exploración.
Un linaje escrito en piedra
Esta torre palacio no es solo una estructura impresionante; es el testimonio vivo de la familia Urbina. Al acercarte, podrás admirar su arquitectura del siglo XII y la evolución de una fortaleza que fue clave en el control del territorio. Sus muros han sido mudos testigos de siglos de historia señorial, manteniendo una presencia imponente que domina el paisaje del valle.
Lo que hace verdaderamente especial a esta torre es lo que esconde debajo. Durante las restauraciones, se descubrieron restos de una villa romana y vestigios que sugieren que este lugar fue estratégico mucho antes de que se levantaran sus torres. Además, es un punto clave para entender la Batalla de Andagoste, un enfrentamiento que marcó un hito en la presencia romana en el norte de la península.
Después de sumergirte en la paz de Kuartango y descifrar los secretos de sus antepasados, el cuerpo te pedirá un cambio de ritmo. La historia alimenta el espíritu, pero una buena mesa es la que asienta los recuerdos.
Después de visitar la Torre de Urbina de Basabe, tienes que ir a comer a la Taberna La Era, en Escota.
Estamos a un corto trayecto de distancia, el tiempo justo para comentar las curiosidades de la torre mientras te preparas para disfrutar de nuestros platos. En nuestra taberna, continuamos la tradición de la hospitalidad vasca, ofreciéndote un espacio acogedor donde la comida casera y el producto local son los verdaderos protagonistas.